El conflicto legal en torno a los modelos de inteligencia artificial generativa suma un nuevo capítulo. La editorial detrás de Enciclopedia Británica presentó una demanda contra OpenAI, a la que acusa de utilizar contenido protegido por derechos de autor para entrenar sus sistemas de inteligencia artificial, entre ellos ChatGPT.
De acuerdo con la presentación judicial, la compañía editorial sostiene que el desarrollador de IA habría utilizado artículos de su enciclopedia a gran escala durante el proceso de entrenamiento de sus modelos. Además, afirma que algunas respuestas generadas por el chatbot pueden incluir reproducciones totales o parciales de textos protegidos.
La demanda también incorpora acusaciones vinculadas al uso indebido de marca. Según el documento legal, el sistema generativo en ocasiones produce información inventada y la atribuye de manera incorrecta a Encyclopaedia Britannica.
El caso fue reportado inicialmente por Reuters y se suma a la cada vez más grande lista de disputas legales que buscan definir los límites del uso de contenidos protegidos en el desarrollo de inteligencia artificial.
El eje del conflicto: entrenamiento de modelos y derechos de autor
El núcleo del reclamo apunta al modo en que los modelos de inteligencia artificial aprenden a generar texto. La editorial sostiene que OpenAI habría utilizado artículos de Britannica como parte del material empleado para entrenar sus sistemas, algo que considera una infracción de copyright.
Además del uso de contenido durante el entrenamiento, la demanda menciona que ciertas respuestas generadas por ChatGPT pueden incluir fragmentos que coinciden con artículos de la enciclopedia. En ese contexto, la compañía argumenta que se trataría de reproducciones literales o parciales de material protegido.
La presentación judicial también cuestiona la forma en que el chatbot puede atribuir información. Según Britannica, en algunos casos el sistema generaría respuestas con contenido inventado y lo asociaría erróneamente con su marca. La empresa considera eso una posible violación de sus derechos de marca registrada.
Aunque el documento no especifica una cifra de compensación económica, la compañía solicita que el tribunal ordene medidas que impidan que las prácticas denunciadas continúen.
La respuesta de OpenAI
OpenAI defendió el funcionamiento de sus modelos de inteligencia artificial. Un portavoz de la compañía sostuvo que ChatGPT contribuye a potenciar la creatividad humana, impulsar el descubrimiento científico y facilitar el acceso a herramientas digitales para cientos de millones de personas.
La empresa también reiteró su postura sobre el origen de los datos utilizados para entrenar sus sistemas. Según la compañía, sus modelos se entrenan con información disponible públicamente y dentro de los principios de uso legítimo.
El litigio se produce en un contexto más amplio de debate global sobre los datos utilizados para entrenar modelos de inteligencia artificial. Empresas tecnológicas, editoriales y medios de comunicación discuten actualmente qué contenidos pueden emplearse para desarrollar estos sistemas y bajo qué condiciones.
