Los grandes eventos deportivos no solo concentran la atención de millones de espectadores en todo el mundo. También atraen a ciberdelincuentes, activistas digitales y actores estatales interesados en explotar el enorme flujo de información y transacciones que se genera alrededor de competiciones como la próxima Copa del Mundo FIFA 2026, que tendrá lugar en Estados Unidos, México y Canadá.
Especialistas del equipo de inteligencia de amenazas IBM X-Force Threat Intelligence advirtieron que el crecimiento de la digitalización en los estadios, la venta online de entradas y el uso intensivo de dispositivos móviles por parte de fanáticos y deportistas amplían la superficie de ataque durante este tipo de torneos internacionales.
Mientras que la seguridad física suele reforzarse con controles policiales, barreras y verificaciones de identidad, la dimensión digital del evento abre nuevas oportunidades para ataques informáticos y campañas de ingeniería social.
Tres objetivos principales de los ciberataques en el Mundial 2026
Los análisis de seguridad identifican tres grupos especialmente expuestos durante competiciones deportivas globales:
- El primero está formado por fanáticos y asistentes a los partidos, incluidos dignatarios extranjeros y celebridades.
- El segundo grupo incluye a atletas y a los equipos que los acompañan, cuyos datos personales y comunicaciones pueden ser objeto de espionaje o filtraciones.
- El tercero corresponde a las infraestructuras tecnológicas de los estadios y de la organización del torneo, que dependen de sistemas informáticos para gestionar accesos, comunicaciones y operaciones logísticas.
La combinación de audiencias masivas, atención mediática global y plataformas digitales convierte a estos eventos en un escenario atractivo para distintos tipos de actores maliciosos.
Fanáticos: millones de posibles víctimas
Los torneos internacionales de fútbol movilizan millones de entradas y transacciones online. En algunos campeonatos se superó el millón de tickets vendidos y, en ediciones recientes del Mundial, las reservas anticipadas ya superaban 1,6 millones.
Ese volumen representa un mercado potencial para ciberdelincuentes que buscan obtener beneficios financieros mediante fraude en la venta de entradas, robo de datos bancarios o estafas vinculadas con viajes y alojamiento.
Además, los analistas advierten que durante estos torneos también pueden operar grupos hacktivistas o actores patrocinados por Estados interesados en obtener información o realizar acciones con impacto político.
El phishing aumenta durante el Mundial
Uno de los ataques más frecuentes en este contexto es el phishing. Durante competiciones pasadas, las campañas de correo electrónico malicioso crecieron de forma significativa. En algunos casos, el volumen de spam relacionado con el evento llegó a aumentar más de 40%.
Estos mensajes suelen presentarse como comunicaciones legítimas relacionadas con el torneo. Pueden incluir enlaces a supuestas promociones, entradas o contenidos exclusivos. Al hacer clic, el usuario descarga software malicioso o entrega credenciales de acceso.
Los especialistas señalan que los atacantes aprovechan factores emocionales propios del evento. El entusiasmo por el equipo nacional, la necesidad de compartir experiencias en redes sociales o la urgencia por comprar entradas reducen la cautela de los usuarios frente a mensajes sospechosos.
El riesgo de las redes Wi-Fi públicas
El uso de redes inalámbricas abiertas en aeropuertos, hoteles, bares o restaurantes también representa un riesgo frecuente durante los viajes para asistir al torneo.
En estos entornos, un atacante puede interceptar información transmitida por la red o inducir al usuario a instalar una supuesta actualización de software que en realidad contiene malware. A través de estos métodos es posible capturar contraseñas, datos financieros o documentos privados.
Otra modalidad detectada es la llamada estafa del viajero varado. En este esquema, los ciberdelincuentes toman control de la cuenta de correo electrónico de una persona que viaja al extranjero y envían mensajes a sus contactos asegurando que necesita dinero urgente, con el objetivo de obtener transferencias rápidas.
Recomendaciones para reducir el riesgo
Los especialistas en seguridad recomiendan adoptar medidas preventivas antes y durante el viaje a eventos deportivos internacionales.
Entre las principales recomendaciones se encuentran:
- Desconfiar de mensajes que incluyan enlaces o archivos adjuntos relacionados con el torneo.
- Evitar el uso de redes Wi-Fi públicas o, en caso de necesidad, utilizar redes privadas o una VPN para cifrar la conexión.
- Advertir a familiares y amigos sobre posibles estafas que utilicen la identidad del viajero.
- Utilizar métodos de pago seguros y evitar ingresar datos financieros en plataformas dudosas.
- Actualizar el sistema operativo y las aplicaciones de todos los dispositivos antes de viajar.
En algunos casos, las autoridades de ciertos países incluso recomiendan viajar con dispositivos secundarios o teléfonos descartables, conocidos como “burner phones”, para minimizar la exposición de información sensible.
La magnitud global del Mundial convierte al torneo en una celebración deportiva sin precedentes. Pero en paralelo, el evento también se transforma en un escenario atractivo para los ataques informáticos, lo que obliga a reforzar la vigilancia digital tanto como la seguridad en los estadios.
