Un ciberataque cada 39 segundos. Ese dato resume el nivel de exposición que enfrentan hoy las organizaciones en Latinoamérica, donde el volumen de amenazas crece de forma sostenida y la capacidad de respuesta no avanza al mismo ritmo.
La región concentra miles de intentos de ataque por semana, en muchos casos por encima del promedio global. Brasil, México, Argentina y Colombia aparecen entre los países con mayor cantidad de incidentes, con impacto directo en sectores críticos como finanzas, salud, retail, industria y servicios públicos.
El avance de los activos digitales en todos los sectores productivos amplía la superficie de riesgo. Se generan grandes volúmenes de datos de manera constante, que resultan clave tanto para empresas como para usuarios. En paralelo, los ciberataques aumentan en cantidad y complejidad, impulsados por tecnologías cada vez más accesibles.
La inteligencia artificial redefine el escenario de amenazas
La inteligencia artificial se convirtió en un factor central en la evolución del cibercrimen. Su adopción modifica el equilibrio entre quienes buscan proteger sistemas y quienes intentan vulnerarlos.
Del lado defensivo, los especialistas incorporan soluciones basadas en IA para detectar comportamientos anómalos, anticipar amenazas y automatizar respuestas. Al mismo tiempo, los ciberdelincuentes utilizan estas herramientas para escalar operaciones, desarrollar malware más difícil de detectar, diseñar campañas de phishing altamente personalizadas y ejecutar suplantaciones de identidad más creíbles, incluso mediante deepfakes de voz y video.
Al respecto, una encuesta de Kaspersky realizada entre CISOs de empresas latinoamericanas refleja la percepción del sector. El 81% de los profesionales consultados afirmó haber observado un aumento relevante en el volumen de ciberataques en los últimos dos años, mientras que el 82% advirtió un incremento en la sofisticación de estos incidentes.
Brechas en la nube y debilidad en la gestión de riesgos
El relevamiento también identifica las principales fuentes de preocupación. Las brechas de seguridad en la nube encabezan el ranking, mencionadas por el 50% de las organizaciones. Le siguen los ataques basados en inteligencia artificial, señalados por el 48% como uno de los tres principales problemas de seguridad, y el phishing, con un 40%.
A pesar de este panorama, el nivel de preparación sigue siendo limitado. Solo el 10% de los encuestados considera que su configuración actual de ciberprotección está lista para enfrentar los desafíos futuros. Además, un 45% reconoce que aún queda trabajo por hacer para garantizar la seguridad de los datos y los sistemas críticos.
Otro punto crítico es la gestión de riesgos. Más de la mitad de las organizaciones (56%) no cuenta con un calendario regular de evaluación, sino que responde de forma reactiva ante incidentes o eventos externos.
La combinación de amenazas en crecimiento, tecnologías más sofisticadas y estructuras de protección insuficientes configura un escenario exigente para las empresas de la región, donde la ciberseguridad pasa a ocupar un lugar central en la estrategia digital.
Como conclusión, Sergio Oroña, CEO de Sparkfound, empresa líder en cibervigilancia en Latinoamérica, advirtió a Tecno Newsroom que: “La percepción de riesgo es generalizada: solo el 1% de las organizaciones afirma no tener inquietudes vinculadas a la ciberseguridad”.
Y finalizó: “La eficacia en la evaluación de riesgos, la correcta priorización de amenazas y la preparación ante posibles incidentes son factores clave para lograr una ciberprotección sólida, especialmente en un escenario donde la tecnología eleva el nivel y la complejidad de las amenazas a una velocidad sin precedentes”.
