Artemis II: cómo fue el reingreso de Orion y cuál fue el momento más peligroso de la misión



La misión Artemis II completó uno de los momentos más críticos de todo su recorrido cuando la nave Orion reingresó a la atmósfera terrestre y amerizó con éxito en el océano Pacífico. Después de sobrevolar la Luna, la tripulación integrada por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen enfrentó la etapa más riesgosa del viaje: un descenso a altísima velocidad, con temperaturas extremas y varios minutos de silencio total en las comunicaciones.


Antes del ingreso final, los astronautas debieron ejecutar una última corrección de trayectoria mediante un tercer encendido de retorno, una maniobra decisiva para definir el ángulo exacto de entrada. Ese cálculo fue determinante: una inclinación excesiva podía someter a la cápsula a fuerzas y calor extremos, mientras que un ingreso demasiado leve podía hacer que rebotara sobre la atmósfera y perdiera el control.


Artemis II: cómo fue el reingreso de Orion y cuál fue el momento más peligroso de la misión

El amerizaje ocurrió a las 21:07, hora argentina, en el océano Pacífico, frente a la costa de California. Allí esperaba un operativo conjunto de la NASA y de fuerzas militares de Estados Unidos para recuperar la cápsula y asistir a la tripulación tras el regreso.


De acuerdo con la agencia espacial, el descenso siguió una secuencia precisa. A las 20:33 se produjo la separación del módulo de servicio y del módulo tripulado, una maniobra que dejó expuesto el escudo térmico que debió soportar temperaturas cercanas a 1650 °C durante el ingreso.


Pocos minutos después, a las 20:37, Orion realizó una breve ignición para ajustar el ángulo de entrada y asegurar la posición correcta frente a la atmósfera.


El momento más crítico llegó a las 20:53. En ese instante, la nave alcanzó unos 120.000 metros de altura a una velocidad cercana a 35 veces la del sonido. Allí comenzó el contacto con la atmósfera y se produjo un apagón de comunicaciones de aproximadamente seis minutos, causado por la formación de plasma alrededor de la cápsula. Durante ese tramo, la tripulación soportó fuerzas de hasta 3,9 G.


A las 21:03, cuando Orion descendió hasta unos 6700 metros de altura, se desplegaron los paracaídas de estabilización. Segundos más tarde se abrieron los tres paracaídas principales, que redujeron la velocidad de la nave hasta niveles seguros para el impacto con el agua.


Finalmente, a las 21:07, la cápsula tocó el océano a unos 32 km/h y completó así un viaje de casi 1.117.000 kilómetros.


Qué ocurrió después del amerizaje de Artemis II

Una vez que Orion hizo contacto con las aguas del Pacífico, comenzó un operativo de recuperación que combinó procedimientos navales y espaciales. Equipos especializados asistieron a los astronautas para salir de la cápsula y trasladarse a una balsa inflable.


Más tarde, helicópteros los llevaron hasta el buque USS John P. Murtha, donde recibieron las primeras evaluaciones médicas tras la misión. Al día siguiente, la tripulación dio una conferencia de prensa junto con Jared Isaacman, administrador de NASA y Sylvain Laporte, presidenta de la Agencia Espacial Canadiense.

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