La inteligencia artificial empezó a modificar áreas centrales del comercio electrónico, desde la visibilidad de los productos hasta la personalización de la experiencia de compra, la automatización operativa y la gestión de datos. En la Argentina, donde el canal digital facturó más de $35,3 billones y registró la venta de 645 millones de productos durante el último año, esa transformación ya influye sobre las decisiones tecnológicas y comerciales de las empresas.
“El cambio no es menor”, anticipa Diego Miranda Iglesias, CEO y fundador de Lamason Agency, una agencia especializada en eCommerce y desarrollo web, con foco técnico en WooCommerce y WordPress para empresas de Latinoamérica y otros mercados. Según explicó, la inteligencia artificial empieza a intervenir en distintas etapas del proceso comercial, desde la búsqueda inicial de un producto hasta la personalización de la experiencia de compra y la automatización de procesos operativos. “En ese contexto, el comercio electrónico entra en una etapa en la que la infraestructura tecnológica y la calidad de los datos se vuelven tan relevantes como el marketing”, amplÃa.
Con ese escenario de fondo, especialistas de Lamason señalan cinco transformaciones que empiezan a ganar peso dentro del sector y que obligan a revisar cómo se construyen, administran y optimizan las tiendas online.
Productos preparados para ser encontrados e interpretados por IA
El primer cambio se vincula con la visibilidad de los productos. Durante años, buena parte del trabajo del comercio electrónico estuvo orientado a aparecer en Google mediante estrategias de SEO, mejoras en descripciones, imágenes y fichas técnicas. La expansión de asistentes digitales y modelos generativos suma ahora otra exigencia: que esos sistemas puedan encontrar, interpretar y recomendar correctamente los productos disponibles en una tienda online.
“Asà como antes hablábamos de SEO, ahora empieza a aparecer la optimización para inteligencia artificial. Las tiendas van a tener que estar preparadas para que la IA encuentre, entienda y recomiende sus productos”, agrega Maxi Sosa, desarrollador y experto en comercio electrónico, co founder de Lamason.
Dentro de esa dinámica aparece un concepto que empieza a instalarse en el sector tecnológico: la descubrilidad en sistemas de inteligencia artificial. El punto refiere a la capacidad de una tienda o de un catálogo digital para ser leÃdo de forma adecuada por algoritmos que actúan como intermediarios entre el usuario y la compra.
El segundo cambio atraviesa la experiencia de compra. La inteligencia artificial permite adaptar la página de inicio, los productos sugeridos y las promociones según el historial de navegación, las compras anteriores o los intereses detectados en cada usuario. “La idea es que no todos vean la misma tienda”, dice Sosa. La lógica se parece a la de plataformas como Netflix o Spotify, donde cada persona recibe recomendaciones diferentes de acuerdo con su comportamiento previo.
Automatización, datos de calidad y capacitación de equipos
La tercera transformación aparece en la operación. La inteligencia artificial empieza a integrarse con sistemas de inventario, precios y logÃstica, con impacto sobre tareas que antes requerÃan más intervención manual. Ese proceso puede incluir recomendaciones dinámicas de precios, actualizaciones automáticas de inventario y herramientas de análisis para mejorar la gestión logÃstica.
En ese terreno, la infraestructura tecnológica ocupa un lugar central. El material difundido por Lamason señala que la empresa participó en proyectos de comercio electrónico en distintos mercados, desarrolló más de 400 sitios y tiendas online y trabaja con modelos como Lamason Shop, orientados a la creación y gestión de tiendas digitales. También se presenta como partner certificado de WooCommerce y Automattic.
La cuarta transformación se apoya en la calidad de los datos. A medida que la inteligencia artificial participa en más decisiones comerciales, la información que alimenta esos sistemas gana valor estratégico. Datos incompletos o desactualizados pueden derivar en recomendaciones erróneas, promociones mal configuradas o problemas de disponibilidad de stock. Por ese motivo, la consistencia de la información pasa a ser una condición clave para obtener resultados confiables.
El quinto punto que remarcan los especialistas se concentra en los equipos de trabajo. La incorporación de inteligencia artificial amplÃa capacidades de análisis y automatización, pero también exige personas que sepan cómo aplicar esas herramientas dentro de la operación cotidiana. “La inteligencia artificial es una herramienta más. Muy poderosa, pero una herramienta. Hay que saber usarla”, señala Sosa.
El crecimiento del comercio electrónico durante los últimos años impulsó nuevos perfiles profesionales dentro de las empresas, desde especialistas en marketing digital hasta responsables de gestión de plataformas. La incorporación de inteligencia artificial amplÃa ese desafÃo y empuja a las organizaciones a fortalecer la capacitación interna. Mientras tanto, el canal digital continúa expandiéndose y suma funciones en distintas etapas del proceso comercial.
“El comercio electrónico entra en una fase en la que ya no alcanza con construir una tienda online. El desafÃo pasa por desarrollar infraestructuras digitales capaces de interactuar con sistemas inteligentes, interpretar datos en tiempo real y ofrecer experiencias cada vez más personalizadas a los usuarios”, concluye Miranda Iglesias.
