El CEO de NVIDIA, Jensen Huang, cuestionó otra vez las advertencias de expertos en tecnología sobre una posible destrucción masiva de empleos provocada por la inteligencia artificial y calificó esas predicciones como “ridículas”. Además, apuntó contra otros referentes de la industria, a quienes acusó de actuar con un “complejo de Dios” al anticipar escenarios extremos sobre el futuro laboral.
Las declaraciones llegaron durante varias apariciones públicas realizadas esta semana en Estados Unidos, entre ellas la conferencia Knowledge 2026 de ServiceNo en Las Vegas y un episodio del pódcast del Special Competitive Studies Project.
Sin nombrarlo de manera directa, Huang cuestionó la postura del CEO de Anthropi, Dario Amodei, quien había advertido anteriormente que la inteligencia artificial podría eliminar cerca del 50% de los puestos iniciales de oficina.
“Este tipo de comentarios no son útiles”, afirmó Huang durante el pódcast. Luego agregó que algunos CEOs tecnológicos, después de alcanzar esos cargos, “adoptan un complejo de Dios”.
Nvidia insiste en que la IA generará más empleo
Durante la conferencia de ServiceNow, Huang defendió la idea de que la inteligencia artificial no destruye trabajo, sino que crea nuevas industrias, acelera inversiones y aumenta la necesidad de profesionales especializados.
El ejecutivo explicó que la expansión de la IA impacta sobre distintas capas de la economía tecnológica, desde infraestructura energética y centros de datos hasta servicios en la nube, desarrollo de modelos y aplicaciones empresariales.
Según sostuvo, las compañías que incorporan inteligencia artificial crecen más rápido y necesitan contratar más empleados. Incluso aseguró que el avance del sector ya generó más de 500.000 nuevos puestos de trabajo en los últimos años.
En otra participación pública realizada durante la Conferencia Global Milken, Huang describió a la inteligencia artificial como “la mejor oportunidad de Estados Unidos para reindustrializarse”. También vinculó ese crecimiento con los USD 100.000 millones invertidos durante el último año en startups de IA, fondos que, según indicó, impulsan contrataciones en ingeniería de software, construcción de centros de datos y fabricación de semiconductores.
El foco ahora está puesto en los agentes autónomos
En el escenario de Las Vegas, Huang compartió panel con Bill McDermott, quien afirmó ante unos 25.000 asistentes que el mundo podría enfrentar una escasez de hasta 50 millones de trabajadores para 2030.
Ambos ejecutivos defendieron el uso de agentes autónomos de IA y robots para cubrir ese déficit laboral en sectores donde cada vez cuesta más encontrar personal.
Huang también pidió que las empresas reformulen la idea de productividad. Según explicó, el objetivo no debería centrarse en reducir plantillas, sino en aumentar la ambición de las compañías y liberar tiempo para tareas de mayor complejidad.
Como ejemplo, mencionó que Nvidia logró reducir en dos tercios la intervención humana en incidentes internos de soporte gracias a herramientas desarrolladas junto a ServiceNow. Sin embargo, aseguró que esos cambios no derivaron en despidos, sino en una reorganización del trabajo hacia funciones más estratégicas.
La alianza entre Nvidia y ServiceNow forma parte del llamado Proyecto Arc, una iniciativa orientada al despliegue de agentes autónomos supervisados mediante la plataforma AI Control Tower de ServiceNow.
Una discusión que divide a Silicon Valley
Las declaraciones de Huang reflejan una tensión cada vez más visible dentro del sector tecnológico. Mientras algunos ejecutivos alertan sobre el posible impacto negativo de la automatización en el empleo, otros sostienen que el verdadero problema podría ser frenar la adopción de inteligencia artificial por miedo a sus consecuencias.
Huang también advirtió que desalentar carreras vinculadas a la informática y la ingeniería podría generar un efecto contraproducente si la demanda de talento continúa creciendo durante los próximos años.
“Si convencemos a todos los recién graduados de que no persigan carreras como ingenieros de software, y luego resulta que Estados Unidos necesita más ingenieros de software que nunca, eso sería perjudicial”, señaló.
El debate aparece en un momento en el que las principales empresas tecnológicas aceleran inversiones multimillonarias en infraestructura de IA, centros de datos y automatización empresarial. En ese escenario, la discusión ya no pasa solamente por qué tareas puede hacer la inteligencia artificial, sino por quién controlará la próxima transformación del mercado laboral.
