La verificación de identidad se convirtió en una pieza central de la seguridad online ante el crecimiento de las estafas que utilizan inteligencia artificial para imitar rostros y voces. En ese escenario, dos compañías especializadas en biometría y cumplimiento regulatorio acordaron fusionarse para desarrollar una plataforma global destinada a bancos, fintechs, exchanges de criptomonedas y otras empresas que necesitan comprobar quién se encuentra detrás de una operación digital.
Veridas y Fourthline informaron que la transacción está prevista para la segunda mitad de 2026 y todavía debe recibir las aprobaciones regulatorias correspondientes. La empresa resultante combinará herramientas de reconocimiento biométrico, detección de fraude, verificación documental y controles para prevenir el lavado de dinero.
La operación reunirá la tecnología de identidad desarrollada por Veridas con la infraestructura de cumplimiento normativo de Fourthline. De acuerdo con las compañías, la plataforma realizará alrededor de 115 millones de verificaciones durante 2026 y tendrá presencia en más de 50 países.
Las soluciones de ambas firmas ya son utilizadas por entidades financieras y compañías digitales como Santander, BBVA, Revolut, N26 y el exchange de criptomonedas Bitpanda.
Biometría para detectar rostros creados o manipulados con IA
Uno de los objetivos de la nueva plataforma será identificar intentos de suplantación mediante deepfakes, fotografías estáticas, videos manipulados y otras recreaciones digitales utilizadas para abrir cuentas, solicitar productos financieros o autorizar transferencias.
El sistema combinará modelos de inteligencia artificial con tecnología biométrica propia para analizar en pocos segundos si la persona que realiza una gestión remota está presente frente al dispositivo y corresponde con la documentación presentada.
Este tipo de controles intenta responder a una modalidad de fraude cada vez más sofisticada. Las herramientas generativas permiten crear imágenes, grabaciones y voces sintéticas capaces de imitar a una persona, lo que dificulta los procesos tradicionales de validación utilizados por bancos y plataformas digitales.
La tecnología también estará orientada a supervisar la identidad durante toda la relación entre el cliente y la empresa. Esto incluye el registro inicial, la recuperación de cuentas, la autorización de operaciones sensibles y las revisiones periódicas exigidas por los reguladores.
Controles KYC y AML integrados en una misma plataforma
La compañía fusionada ofrecerá herramientas para gestionar los procesos conocidos como KYC, sigla en inglés de “conozca a su cliente”, y AML, que reúne los controles destinados a prevenir el lavado de dinero.
Estos procedimientos permiten verificar la documentación, comprobar la identidad del usuario, evaluar riesgos y detectar operaciones sospechosas. También representan uno de los principales puntos de fricción durante el alta en bancos, fintechs y servicios digitales, debido a la cantidad de pasos que deben completar los clientes.
Veridas y Fourthline aseguraron que la integración permitirá automatizar parte de esas verificaciones y reducir el tiempo necesario para completar el registro. La plataforma tendrá una arquitectura modular basada en interfaces de programación de aplicaciones, conocidas como API, para que cada empresa pueda incorporar solamente las funciones que necesite.
El sistema también podrá adaptarse a los requisitos regulatorios de los mercados donde opere cada cliente y conservar los registros necesarios para eventuales auditorías.
“Veridas nació con la misión de proporcionar a internet la capa de confianza que le faltaba: una forma para que las personas y organizaciones operen de manera segura con identidades reales. En un mundo con fraudes impulsados por la IA, y donde la complejidad regulatoria y las oportunidades de mercado avanzan a gran velocidad, nuestra misión es más necesaria que nunca”, afirmó Eduardo Azanza, CEO y cofundador de Veridas.
Azanza agregó: “Al combinar nuestra década de experiencia sirviendo a empresas de primer nivel mundial con tecnologías propias de identidad y biometría, capacidades avanzadas antifraude y soluciones de identidad reutilizables, junto con la extensa orquestación de cumplimiento de Fourthline y su probada experiencia con neobancos, fintechs e instituciones financieras reguladas, ahora podemos hacer realidad esta visión”.
Una operación con respaldo de entidades financieras
La transacción será financiada parcialmente por Finch Capital y Rabo Investments, el brazo inversor de Rabobank. Los actuales accionistas de Veridas, entre los que se encuentra el Grupo BBVA, mantendrán una participación activa en la compañía combinada.
La integración también ampliará la presencia de Fourthline en América Latina, donde la digitalización de los servicios financieros incrementó la demanda de mecanismos de identificación remota y controles regulatorios.
“Fourthline se creó para resolver uno de los desafíos más persistentes del sector financiero: lograr que la verificación de identidad y el cumplimiento normativo sean rápidos, fiables y escalables, sin comprometer la seguridad”, señaló Paul Stoddart, CEO de Fourthline.
“Lo hemos hecho para algunas de las instituciones reguladas más grandes y exigentes de Europa. La oportunidad de extender esa misión dentro de Europa y adentrarnos aún más en América Latina, uno de los mercados financieros más dinámicos y de más rápida digitalización del mundo, es algo para lo que nos hemos estado preparando”, expresó.
La compañía resultante buscará ofrecer una infraestructura común para validar usuarios, detectar intentos de fraude y cumplir con las exigencias regulatorias de distintas jurisdicciones. El cierre definitivo de la operación dependerá de la autorización de los organismos competentes.
