Las ficciones pensadas para verse desde el celular crecen fuera de China y encuentran en la inteligencia artificial una herramienta para reducir los tiempos de producción. Gennial, un estudio argentino, asegura que ya puede completar temporadas de 30 episodios en apenas tres o cuatro días.
Las series verticales, ficciones breves diseñadas para consumirse desde la pantalla de un celular, comienzan a ganar terreno fuera de Asia y abren un nuevo frente para la producción audiovisual con inteligencia artificial.
El formato suele estar compuesto por temporadas de unos 30 capítulos de aproximadamente un minuto y se distribuye principalmente a través de aplicaciones especializadas. A diferencia de una serie convencional, su estructura está pensada para consumos rápidos y frecuentes desde dispositivos móviles.
La expansión también empieza a generar una industria propia alrededor de la producción automatizada. Un ejemplo es Gennial, una startup argentina que afirma haber realizado 20 series verticales con inteligencia artificial durante agosto por encargo de distintas plataformas.
Según la compañía, cada una incluye escenarios y personajes generados mediante herramientas de IA, tanto con estética animada como hiperrealista. El dato muestra hasta qué punto estas tecnologías pueden modificar los tiempos necesarios para producir una ficción destinada a plataformas digitales.
De meses de producción a temporadas terminadas en pocos días
Gennial sostiene que puede completar una temporada de 30 episodios en tres o cuatro días, mientras que una producción vertical realizada mediante métodos audiovisuales tradicionales puede requerir varios meses de trabajo.
Uno de sus primeros ejemplos es Sangre Enemiga, una ficción romántica de vampiros creada con personajes hiperrealistas que se estrenó el 26 de agosto en Idilio, una plataforma colombiana de microdramas disponible en más de 50 países.
El estudio también trabaja en otras historias originales y en adaptaciones de obras clásicas como Cumbres Borrascosas y Frankenstein para plataformas orientadas al mercado latinoamericano.
Para producirlas utiliza Muses, un sistema propio que reúne herramientas de inteligencia artificial destinadas a distintas etapas del proceso audiovisual, desde el desarrollo inicial de una idea y la escritura del guion hasta la creación de personajes y la realización.
La plataforma también incorpora análisis sobre el comportamiento de los contenidos en redes sociales, información que el estudio utiliza para orientar decisiones sobre proyectos posteriores.
Adrián Garelik, cofundador y CEO de Gennial, sostiene que el formato comenzó a popularizarse en Asia durante la pandemia y que ahora amplía su audiencia en otros mercados, entre ellos América Latina.
Su crecimiento coincide con una aceleración en las capacidades de los modelos de generación de video, que permiten producir escenas, personajes y movimientos cada vez más complejos sin recurrir necesariamente a un rodaje tradicional.
Un mercado que apunta a USD 4.000 millones fuera de China
El interés de productoras y plataformas también responde al crecimiento económico previsto para este formato.
Un estudio presentado durante Vertical Media Summit 2026, realizado por Holywater Tech junto a Owl & Co. a partir de datos y encuestas de sus propias plataformas, estima que los ingresos anuales de las series verticales fuera de China crecerán un 33,3% durante 2026 hasta alcanzar los USD 4.000 millones.
Los resultados también aportan algunas pistas sobre el comportamiento de sus espectadores. Entre los usuarios relevados, el 89% de quienes consumieron series generadas con inteligencia artificial manifestó interés en ver más producciones de este tipo y el 55% dijo considerarse fan del formato.
El informe señala además que la conversión de usuarios provenientes de anuncios en redes sociales hacia suscripciones pagas fue prácticamente idéntica entre las producciones generadas con IA y aquellas realizadas con actores: 23,6% frente a 23,9%, respectivamente.
La forma de consumo también responde a la lógica del teléfono. Según la investigación, el 70% de los usuarios relevados mira estos contenidos en la cama antes de dormir y el 59% lo hace desde el sofá. También aparecen consumos durante viajes, esperas o tareas domésticas, momentos en los que estas ficciones compiten directamente por la atención con las redes sociales.
Las mujeres todavía representan una audiencia mayor dentro de las plataformas estudiadas, aunque la diferencia con los hombres se reduce a medida que crece el mercado. El reporte también indica que el 65% de los usuarios comenzó a mirar microdramas durante el último año.
El avance del formato plantea al mismo tiempo una transformación en la forma de producir contenido audiovisual. La posibilidad de crear temporadas completas en pocos días permite probar más historias y adaptar nuevas producciones con mayor velocidad, aunque todavía resta determinar qué lugar ocuparán estos títulos dentro de un mercado dominado históricamente por producciones realizadas con actores y equipos de rodaje tradicionales.
Gennial, de hecho, también prepara un estudio de grabación para combinar producción convencional con herramientas de inteligencia artificial. Esa convivencia entre ambos modelos puede convertirse en uno de los próximos escenarios de una industria que comienza a experimentar con tiempos, costos y procesos de producción muy diferentes a los utilizados hasta ahora.
