El precio suele ser uno de los primeros factores que se tienen en cuenta al elegir un lavarropas, una heladera o un horno. Sin embargo, a medida que estos equipos incorporan software, conectividad y nuevas funciones digitales, la durabilidad y el soporte que recibirán después de la compra también ganan peso en la decisión.
Así lo refleja una encuesta global difundida por Samsung Electronics, en la que la durabilidad apareció como el segundo aspecto más importante para los consumidores, solamente por detrás del precio. En concreto, el 48% de los consultados señaló la durabilidad a largo plazo como una consideración prioritaria, mientras que el 36% afirmó que hoy le presta más atención a ese aspecto que hace tres años.
El dato muestra que, al evaluar un electrodoméstico, ya no alcanza con mirar cuánto cuesta o qué funciones ofrece cuando sale de la caja. También resulta relevante considerar cuánto tiempo podrá mantenerse actualizado, qué herramientas existen para detectar problemas y qué características tienen los componentes sometidos al uso cotidiano.
En ese contexto, Samsung destacó tres aspectos de sus electrodomésticos conectados: las actualizaciones de software durante varios años, el diagnóstico remoto mediante SmartThings y el uso de tecnología Inverter en componentes como motores y compresores.
Actualizaciones y diagnóstico remoto: qué pasa después de comprar el electrodoméstico
La presencia de software en heladeras, lavarropas y otros dispositivos conectados introdujo una variable que hasta hace algunos años tenía poca relevancia al momento de elegir un electrodoméstico: durante cuánto tiempo recibirá actualizaciones.
Samsung ofrece hasta siete años de actualizaciones de software para los electrodomésticos compatibles, distribuidas mediante actualizaciones por red. De acuerdo con la compañía, estas versiones permiten incorporar mejoras y correcciones de errores después de que el producto ya fue instalado en el hogar.
El soporte también puede permitir que determinados equipos reciban nuevas funciones y servicios a medida que estén disponibles, sin que sea necesario reemplazar el electrodoméstico únicamente para acceder a esas novedades.
A esa política de actualizaciones se suma la Gestión Remota de Electrodomésticos, conocida como HRM, un sistema destinado a supervisar el estado de los equipos conectados a través de SmartThings.
Su funcionamiento requiere el consentimiento del usuario. Una vez habilitado, el electrodoméstico puede enviar información de diagnóstico que permite identificar posibles inconvenientes y analizar su funcionamiento antes de que una falla requiera una intervención mayor.
Esos mismos datos también pueden utilizarse cuando hace falta asistencia técnica. De esta manera, el servicio dispone de información sobre el estado del equipo antes o durante la atención, lo que puede ayudar a determinar con mayor precisión cuál es el inconveniente.
Por eso, al evaluar un electrodoméstico conectado, no solamente importa qué aplicaciones admite o si puede controlarse desde el celular. El período de soporte de software y las herramientas disponibles para diagnosticar fallas también forman parte de la vida útil tecnológica del producto.
Motores y compresores: por qué los componentes siguen siendo fundamentales
La incorporación de software no reemplaza otro de los factores centrales para la durabilidad: los componentes físicos que realizan buena parte del trabajo diario.
En electrodomésticos como lavarropas y heladeras, Samsung utiliza tecnología AI Inverter en piezas fundamentales, entre ellas motores y compresores. Según la compañía, estos sistemas se apoyan en aproximadamente cinco décadas de experiencia en ingeniería aplicada a ese tipo de componentes.
La tecnología Inverter permite ajustar el funcionamiento de motores y compresores según las condiciones de uso, en lugar de mantenerlos permanentemente trabajando de la misma manera.
Ese tipo de adaptación busca optimizar el funcionamiento de cada componente según las necesidades del momento y, de acuerdo con Samsung, puede contribuir a mejorar la eficiencia, reducir el desgaste y sostener el rendimiento durante más tiempo.
De esta manera, la durabilidad de un electrodoméstico depende de varios factores que trabajan en conjunto. La calidad de motores, compresores y otras piezas continúa siendo fundamental, aunque en los equipos conectados se agregan ahora elementos como el mantenimiento del software, el diagnóstico remoto y la posibilidad de recibir mejoras después de la compra.
Qué conviene mirar antes de elegir un electrodoméstico
Los datos de la encuesta difundida por Samsung muestran que la duración esperada del producto está adquiriendo mayor relevancia entre los compradores, incluso en un contexto en el que el precio continúa siendo el principal condicionante.
Por ese motivo, además de comparar capacidad, consumo, dimensiones y prestaciones, en los electrodomésticos conectados también resulta útil revisar cuántos años de actualizaciones ofrece el fabricante, qué herramientas de diagnóstico y servicio técnico incorpora y qué tecnología utiliza en componentes críticos como motores y compresores.
Son características que probablemente tengan menos visibilidad que una pantalla, una nueva función o una aplicación para el celular, aunque pueden determinar cómo funcionará el equipo varios años después de haberlo comprado.
