El mapa de la banca argentina acelera su giro hacia lo digital y Santander Argentina decidió respaldar ese movimiento con una cifra concreta: invertirá USD 230 millones en innovación y tecnología a lo largo de 2026 para profundizar su proceso de transformación.
El anuncio llega en un contexto donde los hábitos financieros ya muestran un cambio estructural. Según datos de la entidad, el 90% de las transacciones se realiza por canales digitales y el 80% de los nuevos clientes se suma a través de plataformas online. El celular se consolidó como el principal punto de contacto entre el banco y sus usuarios.
Inversión tecnológica y foco en inteligencia artificial
El plan para 2026 contempla el fortalecimiento de la infraestructura tecnológica, la incorporación de nuevas capacidades de inteligencia artificial y la evolución de sus plataformas digitales. La meta es ampliar la disponibilidad 24/7, sumar más herramientas de autogestión y ofrecer una experiencia cada vez más intuitiva, ágil y segura.
Alejandro Butti, CEO de la entidad, explicó que el modelo combina tecnología con atención personalizada. “Hoy la cercanía no se mide en kilómetros, sino que se construye combinando tecnología con cercanía humana. Queremos que nuestros clientes operen de manera simple y digital en su día a día, pero también que sepan que cuentan con una red de atención, especialistas y banca automática de última generación que complementa esa experiencia cuando lo necesitan”, señaló. Además, definió el esquema como un modelo híbrido, con operación digital cotidiana y acompañamiento experto cuando aporta valor.
En paralelo, el banco avanza en la aplicación de inteligencia artificial para mejorar la atención y la personalización de productos. El desarrollo de asistentes virtuales más precisos y la automatización de procesos forman parte de la hoja de ruta que se profundizará con la nueva inversión.
App móvil, arquitectura renovada y red física como diferencial
Durante los últimos meses, la entidad impulsó cambios relevantes en su aplicación móvil. Entre ellos, la migración hacia una nueva arquitectura tecnológica, un flujo de inicio de sesión más simple, un onboarding completamente digital y nuevas funcionalidades vinculadas a inversiones y disponibilidad de fondos en todo momento.
Ese ecosistema digital convive con una red física y de banca automática que supera los 1000 cajeros, considerada por la entidad como una de las más modernas del país. La estrategia apunta a una experiencia omnicanal donde la app, los especialistas y los puntos de autoservicio se complementan.
Con esta inversión proyectada para 2026, el banco busca consolidar una propuesta que combine disponibilidad permanente, simplicidad operativa y respaldo presencial. El dato que marca el rumbo es claro: la mayoría de las operaciones ya ocurre en entornos digitales y el crecimiento de nuevos clientes se apoya, en gran medida, en canales online. La apuesta es profundizar esa tendencia con más infraestructura, más automatización y más inteligencia aplicada a la experiencia financiera.
