Las agencias de seguridad pública en América Latina enfrentan un escenario cada vez más exigente. Crimen organizado, violencia urbana y desastres naturales obligan a repensar cómo se adquieren, integran y gestionan las tecnologías que sostienen las operaciones diarias. Para Elton Borgonovo, vicepresidente de Motorola Solutions para Latinoamérica, 2026 marcará un punto de inflexión en ese proceso.
En diálogo con Tecno Newsroom, el ejecutivo identificó tres tendencias que ya están redefiniendo la gestión de la seguridad pública en la región: el avance del modelo “como servicio”, la integración de sistemas y el uso estratégico de la inteligencia artificial. Según explicó, no se trata de innovaciones aisladas, sino de un cambio estructural en la forma en que las agencias operan y toman decisiones.
Tecnología como servicio y acceso bajo demanda
Uno de los ejes centrales es el crecimiento del modelo “As a Service”, que permite acceder a tecnología avanzada sin grandes inversiones iniciales en infraestructura. Borgonovo señaló que este enfoque “ha transformado el acceso a la tecnología”, al reducir barreras financieras y acelerar los tiempos de implementación.
En un contexto regional donde los recursos suelen ser limitados, este esquema cobra especial relevancia. “Permite mayor previsibilidad y eficiencia operativa en contratos de largo plazo”, explicó, y anticipó que en Latinoamérica “debería ganar aún más fuerza en 2026”. La posibilidad de incorporar innovaciones de manera progresiva y sostenida aparece como una ventaja clave para las instituciones públicas.
Integración de sistemas para una respuesta más eficiente
Otra de las transformaciones señaladas por Borgonovo tiene que ver con la necesidad de abandonar soluciones fragmentadas. “Generan desperdicio y riesgo de fallas, y ya no satisfacen las demandas actuales”, afirmó al referirse a los sistemas aislados que aún persisten en muchas agencias.
El ejecutivo remarcó que la dinámica actual de la seguridad y la defensa exige “un enfoque centralizado con una visión holística de las operaciones”. En ese sentido, destacó la importancia de que los sistemas de comunicación, video y software de comando y control operen de manera integrada, para optimizar recursos y acelerar las respuestas ante situaciones críticas.
Según explicó, la unificación tecnológica no solo mejora los procesos, sino que “amplifica la capacidad de los equipos responsables para tomar decisiones estratégicas en los momentos que más importan”, con impactos concretos en productividad y eficacia operativa.
Inteligencia artificial y apoyo a la toma de decisiones
La tercera tendencia clave es el uso estratégico de la inteligencia artificial en seguridad pública. Borgonovo aclaró que su rol va más allá de la automatización de tareas. “La IA amplía las capacidades humanas”, sostuvo, especialmente a través del análisis de grandes volúmenes de datos, videos e imágenes con alta velocidad y precisión.
En términos operativos, esto permite identificar patrones, prevenir incidentes y agilizar respuestas en tiempo real. “En emergencias, donde cada segundo es crítico, esta combinación puede ser un factor determinante”, explicó, al destacar el impacto de la IA en la conciencia situacional y en la optimización de las respuestas para salvar vidas.
Un escenario de transformación en marcha
De cara a 2026, Borgonovo considera que la seguridad pública en América Latina atraviesa “un momento importante de transformación”. La convergencia entre nuevas tecnologías, integración de sistemas y mejores capacidades de gestión abre la puerta a operaciones más eficientes y a un enfoque preventivo más sólido.
Para el directivo de Motorola Solutions, el desafío no es solo tecnológico, sino estratégico: adoptar modelos que permitan a las agencias evolucionar al ritmo de amenazas cada vez más complejas, sin perder eficiencia ni capacidad de respuesta.
