Este lunes, la plataforma X (Twitter) sufrió una interrupción sistémica que dejó a millones de usuarios de Argentina, Estados Unidos, Brasil, Reino Unido e India, por ejemplo, sin acceso a la red social.
El incidente no es un hecho aislado, sino que marca la segunda falla crítica de infraestructura en lo que va del mes, encendiendo las alarmas sobre la resiliencia técnica de la compañía.
El apagón digital comenzó a manifestarse alrededor de las 10 am de Buenos Aires. Durante el pico del incidente, herramientas de monitoreo como Downdetector registraron más de 23.000 reportes solo en territorio estadounidense.
Los síntomas fueron consistentes en la versión de escritorio y la app móvil: timelines que no actualizaban, pantallas en blanco y el logotipo de la "X" congelado sin cargar contenido.
Un patrón de inestabilidad que preocupa al sector
Esta nueva caída se suma a un historial reciente de fragilidad operativa. Apenas el pasado 16 de enero, la red enfrentó un colapso mayor que afectó a más de 62.000 usuarios. Si sumamos los incidentes menores registrados el 22 de enero y el 1 de febrero, el diagnóstico parece indicar una degradación persistente en los sistemas de backend de la empresa.
A diferencia de otros gigantes tecnológicos como Google o Meta, X carece actualmente de una página de estado pública y transparente para el usuario final. Esta falta de comunicación oficial obliga a la comunidad a depender de reportes externos, aumentando la incertidumbre cada vez que los servidores fallan.
Desafíos de infraestructura tras el recorte de personal
Desde la adquisición por parte de Musk, la estructura de ingeniería de X ha pasado por cirugías profundas. Analistas del sector sugieren que las interrupciones recurrentes podrían ser el síntoma visible de una fuerza laboral reducida que lucha por mantener una arquitectura de datos masiva y compleja.
A los problemas de infraestructura se le suman los retos de moderación y las tensiones con los anunciantes, creando un escenario donde la confiabilidad técnica, el activo más básico de cualquier red social, empieza a ser cuestionada por su propia base de usuarios. Hasta el momento, la dirección de X no ha emitido una explicación técnica detallada sobre la causa raíz de este último apagón.
