Artemis 2: el cohete SLS con la nave Orión ya están en la rampa de despegue y comienza la cuenta regresiva para el regreso tripulado a la Luna



La NASA posicionó este viernes 20 de marzo el cohete Space Launch System (SLS) y la cápsula Orion en la plataforma de lanzamiento 39B del Centro Espacial Kennedy, en Florida. 


El complejo de transporte arribó a su destino a las 11:21 a.m. EDT, tras completar un trayecto de 11 horas desde el Edificio de Ensamblaje de Vehículos (VAB). Este hito técnico marca el inicio de la fase operativa final para la primera misión tripulada del programa lunar en más de cinco décadas.


El traslado de los 98 metros de estructura comenzó a las 12:20 a.m. EDT a bordo del crawler-transporter 2. El vehículo motorizado recorrió los 6,4 kilómetros de distancia a una velocidad máxima de 1,3 kilómetros por hora para garantizar la integridad del hardware. 


Con el sistema ya asegurado en la rampa, los equipos de tierra inician ahora las conexiones de suministro y las pruebas de sistemas previas al despegue, programado inicialmente para el miércoles 1 de abril.


Ventanas de lanzamiento y objetivos de la misión

El cronograma oficial establece una ventana de oportunidad que se extiende desde el 1 hasta el 6 de abril. Durante este periodo, la agencia monitoreará las condiciones meteorológicas y la respuesta técnica de los sistemas de propulsión. La misión Artemis II llevará a una tripulación de cuatro personas en una trayectoria de diez días alrededor de la Luna, diseñada para certificar la capacidad de supervivencia y maniobra de la nave Orion en el espacio profundo.


Una tripulación internacional hacia el espacio profundo

El equipo a bordo está compuesto por el comandante Reid Wiseman, el piloto Victor Glover y la especialista de misión Christina Koch, de la NASA, junto al especialista de misión de la Agencia Espacial Canadiense (CSA), Jeremy Hansen. El éxito de esta navegación orbital es el requisito indispensable para las futuras misiones que buscarán establecer una base permanente en la superficie lunar.


Esta operación técnica se enmarca en la estrategia a largo plazo de la NASA para utilizar la Luna como centro de pruebas tecnológicas. Los datos obtenidos en Artemis II servirán para ajustar los protocolos de soporte vital y navegación necesarios para las misiones tripuladas que, en la próxima década, tendrán como objetivo alcanzar el planeta Marte.

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