La NASA confirmó que el lanzamiento de la misión Artemis II, previsto para el 6 de marzo, quedó descartado después de que ingenieros detectaran una anomalía en el sistema de presurización con helio del cohete Space Launch System (SLS) durante el ensayo general con combustible.
El vehículo deberá regresar al Edificio de Ensamblaje de Vehículos para ser inspeccionado antes de definir una nueva fecha.
El problema se registró durante una operación de represurización posterior al segundo ensayo general con carga de propelentes criogénicos, una prueba diseñada para simular la secuencia completa de lanzamiento. Según explicó el administrador de la NASA, Jared Isaacman, no se logró establecer el flujo de helio necesario para purgar los motores y mantener la presión adecuada en los tanques de hidrógeno y oxígeno líquidos.
Ante esa situación, la agencia activó el procedimiento de rollback, que implica trasladar el cohete desde la plataforma de lanzamiento hasta el edificio de ensamblaje para realizar inspecciones técnicas. Esa decisión deja automáticamente fuera de consideración la ventana de lanzamiento de marzo.
Qué se detectó en el sistema
El sistema afectado forma parte del módulo de propulsión criogénica interina. Las botellas de helio cumplen una función crítica en la purga de los motores y en la presurización de los tanques durante las etapas previas al despegue.
La señal observada fue similar a la registrada durante Artemis I en 2022. Entre las hipótesis técnicas que se analizan figuran un posible inconveniente en el filtro ubicado en la conexión entre el sistema terrestre y el vehículo, una falla en la interfaz de desconexión rápida o el mal funcionamiento de una válvula de retención interna.
La NASA indicó que el vehículo se encuentra en una configuración segura y que los motores están siendo purgados mediante sistemas terrestres mientras se completa el diagnóstico.
Qué implica el retraso para el programa Artemis
Artemis II será la primera misión tripulada del programa Artemis y el primer vuelo con astronautas hacia la órbita lunar desde 1972. La misión, con una duración estimada de diez días, llevará a cuatro tripulantes alrededor de la Luna sin realizar alunizaje y es un paso previo indispensable para las siguientes etapas del programa.
Por el momento, la agencia no anunció una nueva fecha de lanzamiento. El calendario dependerá del tiempo que demanden las inspecciones y eventuales reparaciones. La NASA anticipó que brindará una actualización oficial en los próximos días con más detalles sobre el cronograma revisado y los próximos pasos de la misión.
