Un bot de programación basado en inteligencia artificial fue el culpable de la interrupción de 13 horas en los sistemas de Amazon Web Services en diciembre del año pasado.
Según se supo esta semana, la caída ocurrió después de que ingenieros habilitaran a la herramienta Kiro para ejecutar cambios que terminaron con la eliminación y recreación de un entorno. Esto dejó fuera de servicio una plataforma utilizada por clientes para analizar costos de la nube.
La empresa atribuyó lo sucedido a un error humano y no a una falla de la inteligencia artificial. De acuerdo a lo que explicó Amazon, el incidente fue consecuencia de permisos de acceso más amplios de lo previsto para el ingeniero involucrado. “Fue un error del usuario, no un error de la IA”, sostuvo la compañía, y agregó que la misma situación podría haberse producido con cualquier herramienta de desarrollo o mediante una acción manual.
El episodio afectó a un único servicio en partes de China continental y fue calificado por la empresa como un evento “extremadamente limitado”.
Qué hizo el bot y por qué hubo una interrupción
Kiro fue lanzado en julio como asistente de programación con capacidades para escribir código a partir de especificaciones detalladas y ejecutar acciones en nombre del usuario. En el incidente de diciembre, la herramienta determinó que la mejor forma de resolver un problema era “eliminar y recrear el entorno”. Esa acción derivó en la interrupción del sistema.
De acuerdo con personas familiarizadas con lo ocurrido, los ingenieros permitieron que el agente de IA resolviera el inconveniente sin intervención adicional. En ese contexto, no se exigió una segunda aprobación antes de aplicar los cambios, algo que suele formar parte de los controles en entornos productivos.
Amazon señaló que, por defecto, Kiro solicita autorización antes de ejecutar acciones. En este caso, el ingeniero contaba con permisos más amplios de lo esperado, lo que configuró, según la compañía, un problema de control de accesos y no de autonomía indebida del sistema.
No fue el único incidente reciente
Empleados indicaron que en los últimos meses hubo al menos dos interrupciones vinculadas a herramientas de inteligencia artificial utilizadas internamente por AWS. En el episodio previo, el producto involucrado habría sido Amazon Q Developer, el chatbot de programación que la compañía utilizaba antes de Kiro.
Ninguno de estos eventos tuvo la magnitud de la caída global registrada en octubre de 2025, que dejó fuera de línea múltiples aplicaciones y servicios, incluido ChatGPT de OpenAI. Sin embargo, los incidentes recientes se produjeron en un contexto en el que AWS impulsa con fuerza el uso de asistentes de código y agentes capaces de ejecutar tareas de manera independiente.
AWS representa alrededor del 60% de las ganancias operativas de Amazon y la compañía busca ampliar la adopción de estas herramientas tanto entre sus desarrolladores como entre clientes externos. Según trascendió, se estableció como objetivo que el 80% de los desarrolladores utilice sistemas de IA para programar al menos una vez por semana y se realiza un seguimiento de ese nivel de adopción.
Tras la interrupción de diciembre, Amazon implementó nuevas salvaguardas, entre ellas revisiones obligatorias por pares y capacitaciones específicas. El caso expone los riesgos asociados a otorgar permisos operativos a bots capaces de ejecutar cambios en infraestructura crítica, incluso cuando la empresa sostiene que la causa fue un error humano.
