Qué es una VPN y cómo elegir la mejor para proteger tus datos



La privacidad en línea dejó de ser una preocupación abstracta para convertirse en un problema cotidiano. El rastreo de datos, la exposición de información personal y el uso intensivo de redes públicas empujaron a cada vez más usuarios a buscar herramientas que les permitan navegar con mayor control. 


En ese escenario, las VPN con política “no-logs” ganaron protagonismo como una de las soluciones más relevantes para proteger la actividad digital.


Qué es una VPN y por qué se volvió una herramienta clave

Una VPN, o red privada virtual, establece una conexión cifrada entre el dispositivo del usuario e internet. Ese túnel seguro oculta la dirección IP real y protege los datos que se transmiten, incluso cuando se utilizan redes Wi-Fi abiertas como las de aeropuertos, cafés u hoteles. El objetivo principal es reducir el riesgo de robo de información, evitar el rastreo de la actividad en línea y mejorar los niveles de privacidad y seguridad.


Con el crecimiento del trabajo remoto, el uso intensivo de servicios digitales y la circulación constante de datos personales, las VPN dejaron de ser una herramienta exclusiva de perfiles técnicos para convertirse en un recurso cada vez más adoptado por usuarios comunes.


Qué significa realmente una política “no-logs”

No todas las VPN funcionan de la misma manera. Los servicios con política “no-logs” están diseñados para no recopilar ni almacenar información que pueda vincular la actividad en línea con una persona específica. Esto incluye historial de navegación, direcciones IP, tiempos de conexión o identificadores de sesión.


La diferencia frente a servicios tradicionales es clave: mientras algunos proveedores conservan registros de uso o metadatos, las VPN sin registro estructuran sus sistemas para que esos datos simplemente no existan. En ese contexto, ni siquiera ante un requerimiento legal podrían compartir información que nunca fue almacenada.


Sin embargo, el concepto de “no-logs” no siempre se aplica con el mismo rigor. Algunos servicios utilizan definiciones ambiguas y conservan metadatos mínimos, como horarios de conexión o identificadores de dispositivo, que pueden ser utilizados con fines internos o comerciales.


Cómo elegir una VPN segura y confiable

Según un análisis reciente de Acer, al momento de evaluar una VPN no alcanza con mirar el nivel de cifrado. La clave está en revisar la claridad de la política de privacidad, la existencia de auditorías independientes y la jurisdicción bajo la cual opera el proveedor.


Las VPN sin registro de datos confiables explicitan qué información no recopilan, respaldan esas afirmaciones con auditorías externas y operan en países que no exigen la retención obligatoria de datos. Ese conjunto de factores resulta determinante para distinguir entre una promesa de marketing y una política de privacidad real.


“Hoy más que nunca, proteger la privacidad digital es una elección consciente. Creemos que los usuarios deben poder navegar con confianza y sin comprometer sus datos”, señala Martín Rico, gerente comercial de Acer Argentina, al explicar por qué la compañía decidió compartir criterios para identificar servicios que respetan efectivamente la privacidad.


Cinco VPN “no-logs” destacadas para 2026

En su guía 2026, Acer identificó cinco proveedores que cumplen con estándares razonables de política “no-logs”, combinando transparencia, salvaguardas técnicas y modelos de negocio basados en suscripciones, sin monetización de datos.

  • Private Internet Access (PIA)

Con una larga trayectoria en el mercado, PIA construyó su reputación alrededor de su política de no registro de actividad. Sus afirmaciones fueron puestas a prueba en procesos legales reales, en los que la empresa no pudo entregar datos de usuarios porque no existían registros almacenados.

  • Surfshark

Surfshark se posiciona como una VPN centrada en la privacidad, con una política estricta de no registro de datos respaldada por auditorías independientes periódicas. La empresa afirma no recopilar actividad de navegación, direcciones IP, registros de conexión ni identificadores de sesión.

  • Mullvad

Mullvad es reconocida por su enfoque extremo en la minimización de datos. No solicita correo electrónico ni información personal para crear una cuenta. Cada usuario recibe un número generado aleatoriamente, que funciona como único identificador dentro del servicio.

  • Proton VPN

Desarrollada por el equipo detrás de Proton Mail, Proton VPN adopta un modelo operativo centrado en la privacidad y no en la publicidad. Mantiene una política estricta de no registro de datos, verificada mediante auditorías independientes, y no almacena actividad de navegación ni metadatos de tráfico.

  • Bamboo VPN

Bamboo VPN es un proveedor de menor escala que se diferencia por su política clara de no registro y su enfoque en la minimización de datos. El servicio afirma no recopilar historial de navegación, metadatos de tráfico, registros de conexión ni direcciones IP, y no utiliza modelos de negocio basados en publicidad.


Privacidad digital como práctica cotidiana

En un entorno donde los datos personales se convirtieron en un activo de alto valor, elegir herramientas que respeten la privacidad deja de ser una decisión técnica para transformarse en una práctica cotidiana. Optar por una VPN con políticas verificables y transparentes resulta hoy tan relevante como proteger los dispositivos con contraseñas robustas o activar el cifrado en las cuentas personales.


De cara a 2026, el debate ya no pasa solo por conectarse de forma segura, sino por entender qué ocurre con la información una vez que la conexión está establecida. En ese punto, las políticas “no-logs” empiezan a marcar una diferencia concreta entre navegar con protección real o solo con una sensación de seguridad.

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