El newsletter tecno de la semana. Hoy: Pensar las TIC, por Carolina Martínez Elebi



Seguir el ritmo de la tecnología no es fácil. Casi todos los días aparecen nuevas aplicaciones que prometen revolucionar alguna parte de nuestras vidas y herramientas de inteligencia artificial que aseguran poder resolver los más diversos problemas. Y también, por supuesto, nos enteramos de nuevos dispositivos que parecen traidos del futuro, avances en robótica, desarrollos científicos y decisiones regulatorias que cambian las reglas de juego de una industria que experimenta constantemente, muchas veces con nosotros y nuestros datos.


En medio de esta escena de cambio permanente y vértigo constante, Tecno Newsroom abrió un nuevo espacio semanal dedicado a presentar y difundir newsletters de tecnología que ayudan a hacer una pausa entre tanto ruido, pensar qué es lo que está pasando en este dinámico sector y comprender mejor esas transformaciones.


En esta sección contamos de qué trata cada publicación, quién la escribe y, a través de una breve encuesta fija, revelamos el detrás de escena de cada una. 


El objetivo es acercar a los lectores distintas propuestas escritas por especialistas, analistas y creadores del sector, para descubrir nuevas voces y enfoques sobre inteligencia artificial, innovación y cultura digital. 

Hoy: Pensar las TIC, de Carolina Martínez Elebi



Nacido a partir del canal de Telegram del sitio DHyTecno, Pensar las TIC es el newsletter mensual de Carolina Martínez Elebi, licenciada en Ciencias de la Comunicación de la UBA, donde también es docente. 


Carolina es miembro del Grupo de estudio «Regulación de los medios y las TIC» (IEALC, Fsoc, UBA), del Observatorio de Impactos Sociales de la Inteligencia Artificial (UNTREF) y del Machine Intelligence Lab (CETyS, UdeSA). Como periodista, colaboro en diversos medios digitales y, desde 2017, lleva adelante DHyTecno.


Pensar las TIC es un espacio en el que la autora se dedica a pensar las tecnologías, desarmar su entramado y compartir esas reflexiones.


1. ¿Qué te motivó a crear un newsletter?

En 2017 estaba trabajando como investigadora y coordinadora de proyectos en una ONG que se dedica a la protección y promoción de los derechos fundamentales en entornos digitales, Fundación Vía Libre. La gran mayoría de esos temas no se leían en los medios de comunicación desde esta perspectiva. Ese año yo había sido mamá de mellizos y no tenía demasiado tiempo como para ponerme a escribir mucho, así que abrí un canal de Telegram para compartir información en forma breve y sencilla. 


Con los años, me empezó a pasar que los mensajes me iban quedando cada vez más largos, porque quería intentar explicar o dar contexto. Entonces, a mediados de 2020, después de pensarlo bastante, decidí sumar el newsletter para poder explayarme mucho más en temas que son complejos. En medio de la pandemia, en agosto de 2020, envié el primer correo que fue sobre reconocimiento facial.


2. ¿Desde cuándo lo hacés? ¿Qué frecuencia tiene? ¿Cuántos envíos llevás?

El primero fue en agosto de 2020 y siempre tuvo la intención de tener una frecuencia mensual, pero hubo intermitencias y pasé algunos meses en que no llegué a enviarlo. A marzo de 2026 envié 33 correos. 


3. ¿A qué tipo de lector le hablás?

Esta pregunta es difícil. Creo que le hablo a un lector que no necesariamente es experto en el tema pero sí tiene la inquietud y le interesa lo suficiente para informarse de una forma más profunda sobre temas que tienen cierta complejidad. Le hablo a alguien que el impacto de las TIC en su vida, en la vida y en nuestras sociedades le inquietan, quiere entender y le interesa pensarlo, analizarlo y discutirlo desde diversos puntos de vista. 


4. ¿Cómo es tu rutina de producción?

En general, no tengo una rutina muy rutinaria. Pero lo que sí puedo decir es que la mayor parte del tiempo antes del envío del newsletter me la paso leyendo, viendo, escuchando y conversando con distintas personas con quienes pienso estos temas. Desde docentes, profesionales de la salud, del derecho, muchas personas del mundo informático, otros y otras periodistas, investigadores y activistas. Hacer todo esto me ayuda a pensar y desentrañar cada tema. 


Después, posiblemente una semana antes de enviarlo, me siento a escribir. Si logro hacerlo antes del día del envío, lo dejo programado para enviarse y publicarse el domingo a la mañana. Si no llego, lo termino de escribir el mismo domingo con las últimas ideas más frescas.


5. ¿Cómo seleccionás los temas de cada envío?

Hay un eje que me regula a mí que tiene que ver con un marco de derechos humanos: libertad de expresión, privacidad, acceso a la cultura, entre otros, y después una idea central: cómo los inventos tecnológicos inciden en nuestras vidas individuales y colectivas, pero también en nuestras formas de organización social, económica, estructural y sistemas democráticos. Supongo que los temas los voy eligiendo en la medida en que me surge la necesidad de decir algo sobre eso. 


A veces hay temas que están muy en la agenda mediática, pero que quizás yo no tengo tan analizado y entonces no escribo sobre eso, porque no me gusta repetir lo que dicen otros ni hablar sin saber bien lo que pienso sobre ese tema en particular. Eso también se relaciona con el tipo de newsletter que hago. No es de noticias ni exactamente informativo, es de análisis, de reflexión, de opinión.




6. ¿Cuánto tiempo te lleva preparar cada uno?

No sé si lo tengo tan identificado el tiempo que me lleva, porque los temas de mis newsletters son temas sobre los que también doy clases y que trabajo en otros ámbitos laborales, entonces ese tiempo está superpuesto porque son temas que pienso todo el día (excepto cuando duermo, creo).


7. ¿Cuál fue la nota o envío que más repercusión tuvo entre tus lectores?

Diría que está bastante parejo entre 4. Dos fueron sobre temas vinculados a infancias y uso de tecnología [“Creciendo entre pantallas y likes”, de noviembre de 2020, “Más plazas, menos redes (digitales)”, de octubre de 2024], otro sobre impacto ambiental de las TIC (“Las TIC no crecen en los árboles”, de abril de 2021) y el más reciente fue sobre la demanda permanente y la desconexión digital (“El celular es una trampa”, de febrero de 2026).


8. ¿Hay algún tema, dentro de tu especialidad, que disfrutes especialmente cubrir/escribir?

Es una buen pregunta. Nunca lo pensé. Creo que lo que más me incentiva a investigar y escribir es desentrañar cómo funcionan las grandes empresas tecnológicas, cómo inciden en diversos aspectos de nuestras vidas y nuestra sociedad, pensar cómo podríamos afrontar eso en forma colectiva y compartir eso con quienes estén del otro lado.


9. ¿Qué temas sentís que hoy están subestimados en la conversación tecnológica, tanto dentro del ambiente, del sector, como por fuera?

Creo que ningún tema está siendo subestimado en la conversación. Lo que falta no es conversación sino acción de quienes tienen (o deberían tener) la capacidad de hacer algo sobre todo esto que se conversa (por ejemplo, los propios Estados, que muchas veces terminan siendo también parte del problema). Me parece que, en todo caso, muchas veces la conversación gira en torno a establecer un diagnóstico de la situación y a informar sobre peligros, problemas, riesgos, etc. y que falta darle más espacio, en esa conversación, a cuáles son las otras alternativas, los otros presentes y futuros posibles.


10. En un ecosistema saturado de información y contenido generado con IA, ¿cómo construís confianza con tus lectores?

La confianza se construye con el tiempo. No sé si quienes se suscribieron al news en las últimas semanas podrían afirmar que tienen confianza en mí y en lo que escribo. Probablemente todavía me lean de reojo y me estén analizando. Sí creo que puede haber confianza con quienes me leen desde hace años, y con quienes hemos podido tener ciertos idas y vueltas a través de mensajes, correos o porque nos hemos conocido personalmente. 


Mi newsletter forma parte de un “ecosistema”, podríamos decir. Además del news, sigo con el canal de Telegram de DHyTecno (el año pasado también sumé el de WhatsApp), también está el sitio web y lo mejor de todo es el grupo de Telegram, la comunidad de más de 100 personas. Ahí yo casi no participo, pero leo lo que otros comparten, se arman debates o discusiones muy interesantes, ahí pregunto lo que no sé y aprendo del resto. Supongo que esa es una buena manera de construir confianza. Confiando también en los demás. 


11. ¿Usás IA para producir/armar el newsletter? Si es así, de qué manera la IA modificó o impactó en tu forma de producir/armar el newsletter?

No, para el newsletter no uso IA (tampoco para responderte acá). Sí lo uso para que me ayude a escribir los resúmenes del newsletter después de publicarlo, para difundir en algunos espacios, como LinkedIn, porque es la parte que menos me gusta. Pero en el newsletter me gusta escribir como si le estuviera hablando a la persona que está del otro lado, porque es como me resulta más natural y fluido mi propio pensamiento. A veces puede no quedar tan lindo escrito, pero a mí no me queda dudas de que esa es mi voz.


12. ¿Qué te gustaría hacer con el newsletter que todavía no pudiste concretar?

Escribir más seguido es lo único que me gustaría. Hasta el día de hoy concreté muchas más cosas de las que me había propuesto. Cuando lo lancé pensé que era una forma de llegar a los mismos que ya estaban en el canal de Telegram, pero con textos más largos. Con el tiempo, supe que algunos de mis news se convirtieron en material de clases, me convocaron para escribir en otros lugares, para dar charlas y también para dar clases en distintos lugares. Además de todas las personas que pude conocer y de las que aprendo permanentemente.


13. ¿Tenés planes de ampliar el formato (podcast, comunidad, eventos, cursos)?

Como plan, quiero organizar encuentros presenciales para seguir conociendo a quienes forman parte de la comunidad de lectores y que están también en el grupo de Telegram. Pienso en algún evento que nos permita conversar relajadamente, conocernos. Nada super estructurado. Veremos. En cuanto a deseos, sí, me encantaría llevar algunas de estas discusiones a un formato podcast o incluso a través de algún streaming. Pero sobre esto no tengo ningún plan por ahora, solo ganas y muchas ideas.


14. ¿Cómo difundís el newsletter y los envíos?

A través de las redes sociales tradicionales, Instagram, X, Mastodon, BlueSky, LinkedIn, la propia Substack -desde donde publico el newsletter- y los canales de Telegram y WhatsApp. Pero no me pongo a hacer videos ni nada extra. Soy bastante mala con la parte del marketing la verdad. No me gusta esa parte.


15. ¿Cómo definirías tu newsletter en una frase?

Un newsletter para pensar cómo se diseñan y se usan las TIC en nuestra sociedad y qué podríamos hacer para estar un poco mejor.


16. ¿Podés recomendar uno o dos newsletters (al menos uno de los dos de Tecnología)?

¡Puedo recomendar varios! Leo muchos newsletters porque soy más de la lectura lenta y organizada del news que del scrolleo de noticias en videos cortos. A uno ya lo recomendaste, y adhiero: Dark News. El trabajo de Juan es muy riguroso y profesional. LadoBNews de Irina Sternik siempre tiene buena data. De los que no son tecno, me gustan varios de cultura: Mil Lianas de Agustina Larrea (elDiarioAR), Línea Documental de Juan Pablo Mansilla, Kohan (de Alexandra y Martín, en Cenital) y Cómo funcionan las cosas, de Valentín Muro.

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