La inteligencia artificial aplicada al trabajo jurídico sumó una nueva señal de crecimiento en América Latina. Magnar, una legaltech nacida en Chile que desarrolla herramientas de IA para abogados y equipos legales, cerró una ronda Serie A por US$8 millones que utilizará para ampliar su tecnología y avanzar sobre dos de los principales mercados de la región: Brasil y México.
La operación fue liderada por el fondo 6 Degrees Capital junto con Hi Ventures, de México, como co-líder. También participaron FEN Ventures, Platanus Ventures y Nascent Ventures. A ellos se sumaron como inversores dos estudios jurídicos que ya mantienen vínculos con la compañía: Carey, de Chile, y Beccar Varela, de Argentina.
Magnar comenzó a operar hace poco más de un año y asegura que su plataforma ya cuenta con cerca de 30.000 usuarios y es utilizada por 350 estudios jurídicos. Actualmente tiene presencia en Chile, Perú, Colombia, Argentina, Ecuador, Costa Rica y Uruguay.
La nueva inversión permitirá reforzar las operaciones en esos mercados, ampliar el equipo de desarrollo y preparar la llegada a Brasil y México. Para esos dos países, la empresa prevé montar equipos comerciales y oficinas propias, además de incorporar las fuentes jurídicas necesarias para adaptar el sistema a sus respectivas legislaciones.
Cómo funciona la inteligencia artificial de Magnar
La plataforma concentra distintas tareas habituales dentro de un estudio jurídico. Permite realizar búsquedas legales, analizar grandes volúmenes de información y asistir en la redacción y revisión de documentos.
Uno de sus principales puntos de diferenciación frente a las herramientas de inteligencia artificial de propósito general está en las fuentes utilizadas. Magnar trabaja con bases de legislación y jurisprudencia correspondientes a cada país donde opera y permite abrir las referencias utilizadas para elaborar sus respuestas.
La posibilidad de consultar esas fuentes resulta especialmente relevante en el ámbito jurídico, donde una respuesta generada por IA necesita ser revisada y contrastada antes de utilizarse profesionalmente. La propia compañía aclara que la herramienta está pensada como asistencia para el trabajo del abogado y que las decisiones legales permanecen bajo responsabilidad del profesional.
Además, Magnar puede integrarse con aplicaciones utilizadas habitualmente en estudios y departamentos legales, entre ellas Microsoft Word y Outlook. De esa manera, parte de las funciones de investigación, análisis y redacción pueden utilizarse desde herramientas que ya forman parte del flujo de trabajo de los equipos jurídicos.
“Empezamos Magnar pensando en los abogados de esta región, con sus códigos, sus idiomas y sus formas de trabajar”, explicó Andrés Arellano, CEO y cofundador de la compañía, al anunciar la nueva ronda.
Brasil y México, los próximos mercados de Magnar
Una parte importante de los US$8 millones estará destinada a la expansión hacia Brasil y México. El desafío para Magnar no pasa solamente por sumar usuarios: la plataforma necesita incorporar normativa, jurisprudencia y particularidades de cada sistema jurídico para ofrecer sus funciones en nuevos países.
Según la empresa, Brasil y México reúnen en conjunto alrededor de 1,9 millones de abogados. Magnar ya trabaja en la construcción de las bases de información jurídica para esos mercados y planea contar con equipos locales en ambos países.
La Argentina forma parte de la etapa anterior de esa expansión. Magnar desembarcó recientemente en el país y el estudio Beccar Varela se incorporó como inversor después de haber utilizado y evaluado la plataforma. La firma argentina precisó que su participación es minoritaria y que no le concede derechos específicos ni intervención en la dirección o el desarrollo de la compañía.
La inversión también servirá para ampliar las bases de normativa y jurisprudencia disponibles, mejorar las funciones de investigación, análisis y redacción y aumentar el equipo técnico. Esos desarrollos se aplicarán tanto a los mercados nuevos como a los siete países latinoamericanos donde Magnar ya tiene operaciones.
La ronda refleja, además, cómo la inteligencia artificial comienza a ocupar un espacio cada vez mayor dentro de un sector que durante años avanzó más lentamente en su digitalización. En este caso, el capital permitirá medir hasta qué punto una plataforma diseñada alrededor de las particularidades jurídicas de cada país puede escalar más allá de su mercado de origen y mantener esa adaptación a medida que amplía su presencia regional.
