Dos empresas quieren extraer recursos de la Luna con vehículos eléctricos



Dos empresas estadounidenses presentaron este martes un plan conjunto para desarrollar vehículos capaces de extraer recursos del regolito y transformar la exploración comercial del satélite en una actividad productiva.


Astrolab, empresa californiana que compite por construir rovers para la NASA, e Interlune, startup dedicada a la minería espacial, formalizaron una colaboración para integrar tecnología de excavación en los vehículos lunares. El objetivo final consiste en desplegar una flota de cosechadoras eléctricas que extraigan helio-3 del suelo lunar y lo procesen para su envío a la Tierra.


El anuncio coincidió con un momento de creciente interés por la Luna. SpaceX priorizó en los últimos meses las actividades en la superficie lunar por sobre sus planes marcianos inmediatos, mientras que la NASA comenzó a enfatizar la construcción de infraestructura en el suelo del satélite en lugar de limitarse a desarrollar estaciones orbitales como el proyecto Gateway.


Una sociedad que viene del espacio

La alianza entre Astrolab e Interlune no comenzó con este anuncio. En agosto pasado, ambas empresas revelaron que volarían una cámara multiespectral a bordo de un rover prototipo de Astrolab. Ese instrumento, diseñado para estimar la concentración de helio-3 en el regolito, viajará a la Luna antes de que termine 2026.


El vehículo encargado de transportar la cámara responde al nombre de FLIP y tiene el tamaño de un karting. Despegará en el módulo de aterrizaje Griffin, construido por Astrobotic, en una misión que originalmente debía transportar el rover VIPER de la NASA. La agencia espacial reasignó ese vehículo a otra nave, pero la ventana de lanzamiento se mantuvo para FLIP.


La misión servirá como banco de pruebas para ambas compañías. Astrolab evaluará el comportamiento de su software y la resistencia de sus sistemas en el entorno lunar. Interlune, por su parte, contrastará los datos de concentración de helio-3 que estimó a partir de las muestras recogidas durante el programa Apollo con mediciones directas tomadas in situ.


Del karting a la cosechadora

El rover FLIP representa solo el primer escalón de una hoja de ruta más ambiciosa. Astrolab desarrolla en paralelo un vehículo mucho más grande, bautizado FLEX, que tiene dimensiones similares a las de una minivan. Su chasis con forma de herradura permite transportar hasta tres metros cúbicos de carga útil, lo que abre múltiples posibilidades de uso.


"Buscamos construir la plataforma más versátil posible para atender una amplia variedad de clientes y lograr que la NASA sea un cliente más entre muchos", explicó Jaret Matthews, fundador y director ejecutivo de Astrolab. "Adoptamos un enfoque modular que nos permite transportar carga, instrumentos o equipamiento. En este caso, la maquinaria de excavación que desarrolla Interlune irá debajo del vientre del rover".


Esa configuración convertiría a FLEX en una cosechadora móvil. El vehículo podría desplazarse por la superficie lunar, detenerse en zonas de interés, excavar el regolito, extraer el helio-3 y almacenarlo para su posterior traslado.


El desafío del helio-3

Interlune apuesta por un recurso escaso en la Tierra pero relativamente abundante en la Luna. El helio-3 no se produce de forma natural en nuestro planeta; las cantidades existentes provienen de ensayos nucleares, reactores atómicos y procesos de desintegración radiactiva. Sus aplicaciones incluyen sistemas de refrigeración a muy bajas temperaturas y, potencialmente en el futuro, reactores de fusión nuclear.


Rob Meyerson, director ejecutivo de Interlune, confirmó que la compañía ya firmó contratos para la venta de miles de litros de helio-3 destinados a criogenia. Pero antes de cumplir esos compromisos, la empresa debe demostrar que puede extraer el material, refinarlo y traerlo de vuelta a la Tierra.


Para avanzar en ese objetivo, Interlune trabaja con Vermeer, un fabricante de maquinaria industrial, en el diseño de un cosechador adaptado a las condiciones lunares. La integración de ese equipo con el rover FLEX constituye el núcleo de la alianza anunciada esta semana.


Pruebas en Houston antes del salto lunar

Astrolab e Interlune tienen previsto realizar ensayos con prototipos de la cosechadora móvil en Houston durante los próximos meses. Las pruebas se llevarán a cabo en el Instituto Espacial de la Universidad Texas A&M, un complejo comercial en construcción dentro del Centro Espacial Johnson de la NASA.


La instalación forma parte de una estrategia más amplia de la agencia espacial para fomentar las actividades comerciales en órbita y superficie lunar. Disponer de infraestructura de pruebas en tierra permite a las empresas reducir riesgos antes de enviar sus equipos al espacio.


Ninguna de las dos compañías reveló fechas concretas para el despliegue de la primera cosechadora operativa. Sin embargo, fuentes cercanas al proyecto indicaron que es probable que un rover FLEX viaje en la primera misión no tripulada de Starship a la Luna, programada tentativamente para 2027 o 2028.
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